¡Ay! Su espalda con balcón
su zaguán mimoso
su séquito de luciérnagas
su baile cifrado
su insondable sótano
¡Ay! El sofá de sus ojos
el aljibe de sus manos
el carnaval de su presencia
el guardián de su jardín
el guardián de su jardín
el callo de su tacto
¡Ay! Los vértices del sol
los tiempos desarticulados
los veranos del trigo
los pechos de las furias
los mordiscos a lo eterno
¡Ay! La rubia ausencia
¡La rosa inocua!
La bastarda sinfonía de la nada
la carne en sepia
la luminosa falta
R.Z
Esta sola imagen es un poema: «el aljibe de tus manos».
ResponderEliminarCariños.
Verónica